Una herramienta de inteligencia artificial ha permitido la detección y confirmación de más de un centenar de nuevos exoplanetas. Esta cosecha de mundos aporta elementos nuevos sobre la diversidad y la distribución de los sistemas planetarios.
TESS, el 'Transiting Exoplanet Survey Satellite' de la NASA, escudriña el cielo para capturar las ínfimas bajadas de luminosidad provocadas por el paso de un planeta frente a su astro. La información acumulada durante cuatro años ha sido procesada por un software especializado, RAVEN, diseñado para detectar señales con gran exactitud.
Representación artística del sistema Kepler-11, un ejemplo de sistema multiplanetario con órbitas cercanas. Alrededor de esta estrella similar al Sol, circulan seis planetas, con a veces varios tránsitos simultáneos, como se ilustra aquí para tres de ellos observados por la misión Kepler de la NASA en agosto de 2010.
Crédito: NASA/Tim Pyle
Este software emplea modelos de aprendizaje automático entrenados con simulaciones realistas para distinguir los verdaderos exoplanetas de las señales ambiguas, como las generadas por estrellas binarias. Este método integrado maneja tanto la detección como la validación de la información en un solo paso, proporcionando así una coherencia y una objetividad superiores a los enfoques clásicos.
Entre los mundos ahora confirmados, se encuentran planetas de período ultra-corto, que completan una órbita en menos de 24 horas, así como especímenes inusuales ubicados en el 'desierto neptuniano', una región donde los cuerpos de ese tamaño son raros. También se han identificado sistemas que albergan varios planetas con trayectorias cercanas.
Los investigadores han podido estimar que cerca del 10 % de las estrellas similares al Sol poseen un planeta de órbita corta, un resultado compatible con trabajos anteriores pero con un margen de error reducido. El desierto neptuniano parece por su parte existir alrededor de solo el 0,08 % de estos astros, proporcionando una medida cuantificada para esta zona.
La solidez de este nuevo catálogo abre puertas para estudios en profundidad, tanto más que se han publicado herramientas para ayudar a los astrónomos a seleccionar los sistemas más interesantes. Las misiones futuras, como PLATO de la Agencia Espacial Europea, podrán apoyarse en estos recursos.
Fuente: Monthly Notices of the Royal Astronomical Society