En el fondo de los depósitos del Museo Nacional de Dinamarca yacían tablillas de arcilla milenarias cargadas de grabados.
Hoy, estos vestigios de la escritura cuneiforme revelan una sorprendente dualidad: por un lado, reyes que usan hechizos para consolidar su autoridad; por el otro, modestos contadores registrando entregas de cerveza. Este contraste revela cómo las primeras sociedades organizadas ya mezclaban lo sagrado con lo cotidiano.
Un equipo de investigadores del museo y de la Universidad de Copenhague acaba de descifrar, analizar y digitalizar el conjunto de esta colección en el marco del proyecto 'Tesoros ocultos'. Entre los textos, se encuentran recetas médicas, cartas personales, rituales mágicos y listas de reyes. Esta diversidad revela la extensión de las actividades de las civilizaciones mesopotámicas, desde la actual Siria hasta el actual Irak.
Crédito: Troels Pank Arbøll
Las tablillas procedentes de la ciudad siria de Hama, excavada en la década de 1930, son particularmente raras. La mayoría fueron llevadas por los asirios tras la destrucción de la ciudad en 720 a.C., pero algunas permanecieron en el lugar. Una de ellas contiene un ritual 'contra la brujería' destinado a proteger al rey de las desgracias, como la inestabilidad política. Una práctica que duraba toda la noche, con la quema de figurillas de cera y arcilla.
Este ritual estaba estrechamente vinculado a la corte asiria, lo que sorprende a los arqueólogos: ¿cómo pudo una tablilla así encontrarse tan lejos del centro del poder? Hama se situaba en la periferia del imperio, lejos de capitales culturales como Babilonia. El descubrimiento muestra que estas creencias mágicas circulaban mucho más allá de los círculos reales, hasta los confines de los territorios controlados.
La colección también contiene una copia de una famosa lista real, que se remonta a una época anterior al Diluvio. Este documento menciona soberanos legendarios e históricos, incluido el famoso Gilgamesh. Para los investigadores, se trata de una prueba adicional de que este héroe épico pudo haber existido realmente. El museo danés ignoraba que poseía este texto raro.
Otras tablillas, procedentes de las excavaciones de Tell Shemshara en Irak, revelan el quehacer administrativo. Allí se encuentra correspondencia entre un jefe local y un rey asirio hacia 1800 a.C., así como listas de bienes y personal. Uno de los documentos más sorprendentes es un simple recibo de cerveza, prueba de que la burocracia ya existía a una escala muy concreta.
Estos hallazgos muestran que la escritura cuneiforme, nacida hace aproximadamente 5 200 años, desempeñó un papel central en la organización de las primeras ciudades-Estado. Gracias a ella, los gobernantes podían gobernar, registrar los impuestos, pero también consignar sus creencias y rituales. La digitalización de estas tablillas permite hoy preservar y estudiar un aspecto poco conocido de la historia humana.
Fuente: Tesoros ocultos: La colección de tablillas cuneiformes del Museo Nacional