Desde el espacio, un satélite ha inmortalizado un espectáculo extraño: nubes que se enrollan en espirales perfectas sobre la Antártida. Estos patrones aéreos se asemejan a huellas gigantes sobre la inmensidad helada. Un fenómeno meteorológico raro, cuya belleza solo se revela desde las alturas orbitales.
Estas estructuras arremolinadas reciben el nombre de "calles de vórtices de von Kármán". Aparecen cuando vientos violentos se encuentran con un obstáculo imponente, como una montaña o un volcán. El aire rodea el obstáculo y comienza a ondular, creando espirales alternas que se extienden por kilómetros. En este caso, los vientos soplaban a más de 55 km/h.
Las estelas de vórtices de von Kármán sobre la tundra nevada cerca de la isla Pedro I en la Antártida, el 11 de febrero de 2026.
Crédito: NASA Earth Observatory/Michala Garrison
El obstáculo responsable de este espectáculo es la isla Pedro I, un volcán deshabitado situado frente a la costa antártica. Este volcán se eleva a más de 1 615 metros sobre el nivel del mar. Está rodeado por las aguas heladas del mar de Bellingshausen, en el océano Austral. Sus erupciones recientes evidencian una actividad volcánica aún presente.
La imagen fue tomada por el satélite Landsat 8 de la NASA, gracias a su instrumento Operational Land Imager (OLI). Lanzado en 2013, este satélite forma parte de una larga serie de misiones de observación de la Tierra iniciada en 1972.
Estas imágenes de nubes arremolinadas no solo son estéticas: ayudan a los científicos a comprender mejor las interacciones entre vientos y relieves. Los datos recopilados por las misiones Landsat también ayudan a los agricultores a gestionar sus cultivos y a los investigadores a seguir los efectos del cambio climático.
Fuente: NASA Earth Observatory