Adrien - Martes 3 Marzo 2026

🪐 La rareza de planetas alrededor de estrellas binarias explicada por la relatividad

Una rareza se perfila en nuestra galaxia a medida que los astrónomos descubren exoplanetas: los planetas que orbitan alrededor de parejas de estrellas, similares a Tatooine de Star Wars, parecen ser mucho menos numerosos de lo previsto en comparación con aquellos que acompañan a soles solitarios, incluso teniendo en cuenta las dificultades de observación.

Esta situación intriga a los investigadores desde hace varios años, pues parece cuestionar los modelos astronómicos establecidos. ¿Cómo explicar que los sistemas binarios alberguen tan pocos compañeros planetarios?


Una ilustración artística de un planeta similar a la Tierra orbitando alrededor de estrellas binarias.
Crédito: NASA/JPL-Caltech

Los dúos de estrellas, donde dos soles gravitan uno alrededor del otro, son sin embargo comunes en la Vía Láctea y las estimaciones hacían pensar que al menos el 10 % de ellos debería albergar exoplanetas. No obstante, entre las más de 6.000 planetas confirmadas hasta la fecha, solo 14 han sido identificadas alrededor de tales parejas estelares, lo que constituye un verdadero rompecabezas para la comunidad científica.


Un equipo de la Universidad de California en Berkeley y de la Universidad Americana de Beirut propone una explicación relacionada con la teoría de la relatividad general de Albert Einstein, que se suma a las dificultades de observación inherentes a este tipo de sistemas (ver capítulo a continuación).

Dentro de estos sistemas binarios, las dos estrellas siguen trayectorias elípticas, exponiendo a cualquier planeta que las acompañe a fuerzas gravitacionales particularmente intrincadas. Esta configuración genera un fenómeno llamado precesión, donde la orientación de la órbita planetaria gira gradualmente con el tiempo, afectando su estabilidad.

Simultáneamente, las órbitas de las estrellas en sí mismas están sujetas a una precesión inducida por la relatividad general. Cuando estas tasas de precesión entran en sincronización, se produce una resonancia, estirando considerablemente la trayectoria del planeta. Según Mohammad Farhat, esta interacción puede desestabilizar la órbita, llevando ya sea a la destrucción del objeto si se acerca demasiado a las estrellas, o a su expulsión pura y simple del sistema. Este mecanismo ofrecería así una razón para la baja tasa de observación de planetas en tales entornos.

Los modelos indican que estas perturbaciones son aún más frecuentes en las binarias cerradas, donde las estrellas completan una órbita en una semana o menos. Ahora bien, estos sistemas son precisamente los objetivo de misiones como Kepler y TESS de la NASA, que detectan planetas observando los microeclipses provocados por su paso frente a su estrella. En consecuencia, la rareza observada podría derivar de estas inestabilidades dinámicas más que de una ausencia real de formación de planetas, introduciendo así un sesgo en nuestros datos actuales.

Es concebible que cientos de mundos análogos a Tatooine existan en la Vía Láctea, pero su identificación sigue siendo ardua con las técnicas empleadas hoy en día. Las investigaciones futuras deberán integrar estos efectos relativistas para refinar sus prospecciones, abriendo potencialmente la puerta a nuevos descubrimientos en el campo de los exoplanetas.

Los métodos de detección de exoplanetas



La caza de exoplanetas se basa principalmente en técnicas indirectas, ya que estos mundos están demasiado distantes para ser observados directamente. El método de los tránsitos es el más utilizado: consiste en medir el debilitamiento periódico del brillo de una estrella cuando un planeta pasa frente a ella, a la manera de una sombra.

Este enfoque ha sido ampliamente explotado por telescopios espaciales como Kepler y TESS, que monitorean miles de estrellas continuamente. Sin embargo, funciona de manera óptima para planetas cuyas órbitas están alineadas con nuestra línea de visión, pero puede resultar menos eficaz en sistemas binarios donde las señales luminosas son perturbadas por la presencia de dos astros.

Existen otras técnicas, como la velocidad radial, que capta las oscilaciones de la estrella inducidas por la atracción gravitacional de un planeta. Es más adecuada para planetas masivos o cercanos a su estrella. En los sistemas dobles, las interacciones gravitacionales múltiples complican el análisis, lo que probablemente también contribuye al bajo número de confirmaciones.

Estos límites técnicos implican que nuestro inventario de exoplanetas sigue siendo parcial, particularmente para las arquitecturas estelares inusuales. El desarrollo de nuevos instrumentos y la mejora de algoritmos podrían permitir superar estos obstáculos, revelando quizás en el futuro una mayor población de planetas que evolucionan alrededor de soles dobles.

Fuente: The Astrophysical Journal Letters
Ce site fait l'objet d'une déclaration à la CNIL
sous le numéro de dossier 1037632
Informations légales