Hace 70 millones de años, el Ártico no era una región helada y aislada. Al contrario, albergaba una asombrosa diversidad de mamíferos y servía como cruce de caminos entre los continentes.
Investigadores han identificado tres nuevas especies de mamíferos similares a roedores, de unos 73 millones de años de antigüedad, en la formación de Prince Creek. Estos animales, nombrados en honor a la cultura inuit, vivían en condiciones extremas con noches polares de varios meses. Sus dientes, únicos vestigios conservados, revelaron mucho más que su simple existencia.
Mamíferos del Cretácico superior de América del Norte.
Imagen Wikimedia
El estudio de los dientes muestra que estas tres especies tenían dietas diferentes. Una era herbívora, las otras dos omnívoras con preferencias distintas. Esta especialización alimentaria les permitía coexistir sin competencia directa, una ventaja en un entorno donde la comida era escasa. Sarah Shelley, primera autora del estudio, observa que esta flexibilidad pudo haber ayudado a sus lejanos descendientes a sobrevivir a la extinción de los dinosaurios.
Pero la mayor sorpresa proviene de los vínculos de parentesco. La especie llamada
Qayaqgruk peregrinus está estrechamente emparentada con un mamífero fósil de Mongolia. Los investigadores estiman que sus antepasados migraron de Asia a América del Norte hace unos 92 millones de años. Esto lo convierte en uno de los ejemplos más antiguos conocidos de migración de mamíferos entre estos dos continentes.
Este descubrimiento confirma que un corredor terrestre ya conectaba Asia y América del Norte en esa época. Jaelyn Eberle, coautora, precisa que este pasaje estaba activo mucho antes de lo que se pensaba. Los mamíferos han cruzado continentes y remodelado ecosistemas durante cientos de millones de años, cuestionando nuestra visión de las especies nativas.
Los multituberculados, este grupo extinto al que pertenecen estas tres especies, sobrevivieron más de 100 millones de años. Su éxito se debe en parte a su capacidad de adaptación, como lo demuestran estos fósiles polares.
Fuente: Proceedings of the National Academy of Sciences