Actualmente, m谩s de 45 000 objetos de origen humano evolucionan alrededor de nuestro planeta, formando un enmara帽ado de trayectorias que parece cada vez m谩s dif铆cil de asegurar.
Un equipo del Lawrence Livermore National Laboratory en California ha desarrollado un nuevo enfoque destinado a modelar las trayectorias en el espacio cislunar. Esta regi贸n, comprendida entre la Tierra y la Luna, es un punto de paso para las misiones espaciales.
Una de las 贸rbitas cislunares calculadas por los investigadores. La 贸rbita lunar aparece en gris claro, mientras que la nave sigue el trazo coloreado durante seis a帽os de simulaci贸n.
Cr茅dito: Dan Herchek
Con esta perspectiva, los cient铆ficos han simulado un mill贸n de 贸rbitas durante seis a帽os, utilizando una base de datos p煤blica y la capacidad de sus supercomputadoras. Esta t茅cnica permite adquirir una visi贸n de conjunto de los movimientos posibles, simplificando el examen gracias a herramientas de aprendizaje autom谩tico para detectar irregularidades o estimar la constancia de las trayectorias.
Los resultados indican que aproximadamente la mitad de las 贸rbitas modeladas permanecen estables durante un m铆nimo de un a帽o, mientras que menos del diez por ciento mantienen esta constancia a lo largo de los seis a帽os completos. Esta informaci贸n proporciona indicaciones 煤tiles para anticipar el comportamiento de los sat茅lites a largo plazo, all铆 donde las ecuaciones tradicionales fracasan en predecir rigurosamente las posiciones futuras.
Esta operaci贸n de c谩lculo ha requerido 1,6 millones de horas de tiempo de procesador, lo que corresponder铆a a m谩s de 182 a帽os en un ordenador convencional. Sin embargo, gracias a las m谩quinas Quartz y Ruby del laboratorio, estas simulaciones se completaron en tan solo tres d铆as.
Este trabajo podr铆a permitir detectar las zonas de alta y baja densidad orbital y mejorar los lanzamientos de sat茅lites. Con el crecimiento continuo de los lanzamientos espaciales, un modelado de este tipo proporciona informaci贸n valiosa para coordinar las actividades en ausencia de acuerdos internacionales vinculantes.
Los cient铆ficos estiman que su m茅todo contribuir谩 a disminuir los riesgos de colisi贸n en las pr贸ximas d茅cadas.
Fuente: Lawrence Livermore National Laboratory