Adrien - Miércoles 17 Junio 2026

👮 Niños mentirosos, ¿futuros criminales?

La mayoría de las mentiras contadas durante la infancia, ¿conllevan problemas graves en la edad adulta?

Para responder a esta pregunta, una nueva investigación se basa en los datos del Estudio Longitudinal de los Niños de Jardín de Infancia en Quebec. Los sujetos de aquella época asistían a jardines de infancia francófonos entre 1986 y 1988. Los investigadores seleccionaron aleatoriamente a 2000 niños para conformar una muestra representativa. A este grupo se sumaron 1017 niños con problemas de comportamiento.


Imagen de ilustración Unsplash


Tendencias seguidas durante más de una década


Los investigadores analizaron los datos sobre los comportamientos mentirosos de los participantes entre los 6 y los 19 años, comportamientos observados por sus padres y el personal docente, y luego determinaron a los participantes con tendencias similares (mentira ocasional, frecuente, cada vez más frecuente, etc.).

Posteriormente, verificaron si estas tendencias estaban asociadas con otras características observadas durante la infancia, como la agresividad o la impulsividad, o con problemas posteriores, incluyendo trastornos de salud mental o condenas penales. Para ello, utilizaron datos sobre síntomas psiquiátricos a los 22 años y sobre antecedentes penales hasta los 25 años.

Resultados útiles para padres, personal docente y clínicos



La mayoría de las mentiras contadas durante la infancia no conllevan problemas graves en la edad adulta, y solo algunos comportamientos mentirosos están asociados con dificultades de orden psicológico o judicial más adelante en la vida.

"La evolución del comportamiento mentiroso varía de un niño a otro", explica Victoria Talwar, profesora del Departamento de Psicopedagogía y Psicología del Counseling y autora principal del estudio. "La mayoría de los niños que participaron en nuestro estudio mentían poco o cada vez menos con el tiempo. En la mayoría de los casos, la mentira no constituye un comportamiento problemático."

En cambio, los niños que mentían con frecuencia o cada vez más a lo largo del tiempo presentaban más comportamientos agresivos e impulsivos desde la infancia. También eran más propensos a presentar síntomas de personalidad antisocial y a tener antecedentes penales al inicio de la edad adulta, precisa.

"Este estudio nos ayuda a distinguir los comportamientos que forman parte del desarrollo normal de aquellos para los que podría ser útil obtener apoyo desde la infancia", afirma Victoria Talwar. "También contribuye a reducir la estigmatización en torno a la mentira y a prevenir de manera más eficaz las consecuencias negativas a largo plazo."

"El hecho de que un niño mienta de forma persistente o cada vez con más frecuencia a lo largo del tiempo puede ser una señal de que se necesita apoyo e intervenciones tempranas, más allá de simples medidas punitivas, especialmente cuando el niño muestra comportamientos agresivos e impulsivos", añade.

Victoria Talwar, que estudia desde hace tiempo la mentira en los niños, espera que otros estudios sigan a los participantes durante su vida adulta. Estos permitirían examinar las repercusiones a largo plazo de los comportamientos mentirosos en los ámbitos social, profesional y relacional, y ayudar a los clínicos a apoyar el desarrollo moral y social de las personas a lo largo de su vida.

Fuente: Universidad McGill
Ce site fait l'objet d'une déclaration à la CNIL
sous le numéro de dossier 1037632
Informations légales