La imagen de los tiranosaurios como depredadores supremos acaba de ser sacudida. Un descubrimiento indica que estos terrores del Mesozoico también adoptaban comportamientos oportunistas, sin dudar en alimentarse de cadáveres ya disponibles, incluyendo los de su propia especie.
Una reciente investigación llevada a cabo en la Universidad de Aarhus recurrió a la digitalización en tres dimensiones para examinar un hueso fosilizado. Esta técnica puso en evidencia dieciséis marcas de mordeduras en un metatarsiano, un hueso del pie perteneciente a un gran tiranosaurio que data de más de 75 millones de años. Los exámenes mostraron que estas huellas eran obra de un tiranosaurio más pequeño, lo cual evidencia una actitud de carroñero caníbal.
Representación de un tiranosaurio alimentándose de un congénere de mayor tamaño.
Crédito: Josephine Nielsen, Universidad de Aarhus
El equipo observó que las marcas se situaban en una zona del pie pobre en carne. Esta posición, unida a la ausencia de signos de cicatrización, indica que el animal más pequeño consumía los últimos restos de un cadáver ya muy descompuesto. Así, incluso las partes óseas más duras podían constituir una comida al final del ciclo.
Para llevar a cabo este análisis, Josephine Nielsen, una estudiante de maestría, trabajó en un modelo digital y una copia impresa en 3D. El hueso original, encontrado en la formación de Judith River en Montana por un aficionado, no fue manipulado directamente para evitar cualquier daño. Hoy se conserva en el Badlands Dinosaur Museum en Dakota del Norte.
El método empleado, incluyendo el sistema de clasificación CM, proporcionó una exactitud nueva en el estudio de las huellas. Al clasificar cada marca según criterios establecidos, los paleontólogos pueden ahora diferenciar diversos tipos de mordeduras, desde simples arañazos hasta cortes profundos. Esto permite transformar el examen de los fósiles en una reconstrucción detallada de conductas pasadas.
Las conclusiones, publicadas en la revista
Evolving Earth, demuestran que la cadena alimentaria prehistórica era más maleable de lo imaginado. Los tiranosaurios, más allá de su estatus de cazadores, también participaban en el reciclaje al ingerir todo tipo de restos disponibles.
Fuente: Evolving Earth