Adrien - Miércoles 25 Marzo 2026

🦠 Los microbios pueden viajar de un planeta a otro

Una bacteria, llamada Deinococcus radiodurans, es conocida por su excepcional resistencia. También apodada "Conan la bacteria", este microorganismo posee una envoltura gruesa y una notable capacidad para reparar su ADN, lo que le permite enfrentar ambientes hostiles similares a los del espacio.

Para simular las fuerzas generadas por el impacto de un asteroide, los científicos colocaron muestras de esta bacteria entre placas de acero. Usando un cañón de gas, lanzaron un proyectil a alta velocidad, sometiendo a los microbios a presiones de hasta 3 gigapascales. Estos valores son muy superiores a los de los fondos marinos más profundos en la Tierra.


Visión artística de un asteroide estrellándose contra la Tierra.
© Freepik

Los resultados revelan que casi todos los microbios sobreviven a presiones de 1,4 gigapascal, y el 60% permanece vivo a 2,4 gigapascales. A niveles más altos, se observan daños en las membranas celulares, pero algunas bacterias mantienen una actividad significativa. Esta resistencia supera las expectativas de los experimentadores. La estructura experimental incluso cedió antes de que todas las bacterias fueran eliminadas.

Estas observaciones apoyan la litopanspermia, una teoría que propone que la vida puede viajar entre planetas adheriéndose a escombros rocosos tras impactos. Esta investigación indica que algunos organismos podrían resistir viajes interplanetarios, alimentando los debates sobre el surgimiento de la vida en nuestro planeta y en otros lugares.


La bacteria Deinococcus radiodurans sobreviviendo a presiones simuladas de impacto de asteroide.
Crédito: Lisa Orye/Johns Hopkins University


La teoría de la litopanspermia



La litopanspermia propone que la vida pueda propagarse entre planetas a través de fragmentos de roca expulsados por impactos cósmicos. Esta idea surge de la observación de que los meteoritos pueden transportar material orgánico de un mundo a otro. Aunque no está probada, ofrece una posible explicación para la aparición de la vida en la Tierra, si microbios viajaron desde Marte u otros cuerpos celestes.

Estudios anteriores han mostrado que algunas bacterias pueden sobrevivir en el espacio, soportando el vacío y las radiaciones. La nueva investigación sobre Deinococcus radiodurans añade la resistencia a la presión como factor determinante. Esto refuerza la hipótesis de que los impactos de asteroides podrían servir como vehículos interplanetarios para la vida microbiana.

Las implicaciones son amplias: si la litopanspermia es válida, la vida podría estar extendida en el Universo. Los científicos exploran ahora otros microbios y condiciones para probar esta teoría de manera más completa.

Fuente: PNAS Nexus
Ce site fait l'objet d'une déclaration à la CNIL
sous le numéro de dossier 1037632
Informations légales