Adrien - Martes 5 Mayo 2026

💤 Las siestas correlacionadas con un mayor riesgo de muerte

La siesta es una práctica común entre los adultos mayores: entre el 20 y el 60 % de ellos la practican. Sin embargo, un estudio publicado en JAMA Network Open muestra que ciertos hábitos de sueño diurno pueden delatar problemas de salud.

Investigadores siguieron a 1 338 personas mayores durante 19 años mediante monitores de actividad en la muñeca. Sus resultados: las siestas largas, frecuentes o matutinas están relacionadas con un mayor riesgo de muerte. Cada hora adicional de siesta aumentaba este riesgo en un 13 %, y cada siesta adicional en un 7 %.


Imagen de ilustración Pixabay

Para llegar a estas conclusiones, el equipo utilizó los datos del Rush Memory and Aging Project, un estudio de cohorte iniciado en 1997. Los participantes llevaron monitores de actividad en la muñeca. Estos dispositivos registraron los ciclos de reposo-actividad, permitiendo un análisis objetivo de los hábitos de siesta. Los investigadores examinaron luego cómo estos hábitos se relacionaban con la mortalidad a lo largo de 19 años. Este método evita los sesgos de las declaraciones personales.


Los números hablan por sí solos: cada hora adicional de siesta por día aumentaba el riesgo en un 13 %, y una siesta más por día lo aumentaba en un 7 %. El hallazgo más llamativo concierne a las siestas matutinas, asociadas con un riesgo 30 % mayor que las siestas de la tarde. Estas asociaciones persisten después del ajuste, pero los autores recuerdan que se trata de correlaciones.

Los investigadores precisan que estos hábitos de sueño diurno probablemente reflejan problemas de salud subyacentes, como enfermedades cardiovasculares, deterioro cognitivo o trastornos del ritmo circadiano. La siesta excesiva podría ser una señal de alarma más que una causa de mortalidad. Así, el seguimiento objetivo de las siestas a través de relojes inteligentes podría ayudar a detectar precozmente estas afecciones en los adultos mayores. Así lo indica Chenlu Gao, autor principal del estudio, quien ve en estos resultados una herramienta prometedora para la medicina preventiva.

Una ventaja de este estudio reside en el uso de mediciones objetivas mediante monitores de actividad, evitando los sesgos de los cuestionarios. El seguimiento durante casi 20 años permite también observar tendencias a largo plazo. Sin embargo, los participantes eran mayoritariamente blancos y originarios del norte de Illinois, lo que limita la generalización de los resultados. Otras investigaciones deberán confirmar estas observaciones en poblaciones más diversas.

Las siestas matutinas son particularmente preocupantes: podrían indicar un desajuste del ritmo circadiano o una mala calidad del sueño nocturno. Las personas que se despiertan tarde o que tienen noches fragmentadas tienden a compensar por la mañana.

Fuente: JAMA Network Open
Ce site fait l'objet d'une déclaration à la CNIL
sous le numéro de dossier 1037632
Informations légales