Adrien - Jueves 2 Abril 2026

👀 ¿Hay que cerrar los ojos o mantenerlos abiertos para oír mejor?

¿Qué haces cuando intentas captar un sonido apenas perceptible? Como mucha gente, probablemente cierras los ojos. Este reflejo parece lógico, ya que elimina las distracciones visuales. Sin embargo, un estudio reciente trastoca esta idea: en un entorno ruidoso, mantener los ojos abiertos permite en realidad distinguir mejor los sonidos débiles. Este descubrimiento cuestiona una intuición muy extendida.

Para probar esta hipótesis, científicos de la Universidad Jiao Tong de Shanghai realizaron un experimento, cuyos resultados se publicaron en The Journal of the Acoustical Society of America. Los participantes escucharon sonidos difundidos con un ruido de fondo, ajustando el volumen para poder percibirlos. Repitieron la tarea en distintas condiciones visuales: con los ojos cerrados, abiertos ante una pantalla vacía, y luego mirando una imagen fija o una secuencia de vídeo relacionada con el sonido escuchado.


Participantes en el estudio escuchan sonidos débiles a pesar de un ruido de fondo. Perciben mejor estos sonidos cuando pueden abrir los ojos y mirar vídeos o imágenes correspondientes a los sonidos.
Crédito: Yu Huang


Los resultados sorprendieron al equipo. Al contrario de lo esperado, cerrar los ojos hacía más difícil detectar los sonidos tenues ahogados en el ruido. Por el contrario, ver un vídeo asociado al sonido escuchado mejoraba notablemente la sensibilidad auditiva. Así, una información visual relevante ayuda al cerebro a extraer la señal buscada del bullicio circundante.

Para comprender este mecanismo, los investigadores midieron la actividad cerebral de los participantes. Cuando se cierran los ojos, el cerebro adopta un modo de funcionamiento en el que filtra con más intensidad la información entrante. Este filtrado, a veces demasiado celoso, puede eliminar no solo el ruido parásito, sino también el sonido objetivo. En cambio, una estimulación visual adecuada mantiene al sistema auditivo anclado en el entorno exterior, lo que facilita la separación entre la señal útil y el ruido.

Es importante señalar que esta observación no es válida para lugares silenciosos. En la calma, cerrar los ojos puede efectivamente ayudar a percibir sonidos muy discretos. Sin embargo, como la mayoría de nuestros espacios de vida son bulliciosos, mantener los ojos abiertos resulta ser una táctica más ventajosa para oír bien.

Fuente: The Journal of the Acoustical Society of America
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