La Gran Pirámide de Guiza, con más de 4600 años de antigüedad, ha resistido poderosos terremotos sin sufrir daños importantes. Unos investigadores acaban de esclarecer el principio de esta resistencia excepcional. Su estudio, publicado en la revista
Scientific Reports, muestra que la forma y la estructura interna del monumento desempeñan un papel determinante en la absorción de las vibraciones sísmicas.
Para comprender este fenómeno, los científicos instalaron sensores de vibraciones en 37 lugares diferentes, tanto dentro como fuera de la pirámide. Registraron los movimientos ambientales cuando no había turistas. Resultado: las vibraciones dentro de la pirámide son muy homogéneas, alrededor de 2,0 a 2,6 hercios, mientras que el suelo circundante vibra más bien a 0,6 hercios. Este desfase de frecuencia permite que la pirámide no entre en resonancia con las ondas sísmicas, lo que limita los daños.
Las Pirámides de Guiza.
Imagen de ilustración Pixabay
Varios elementos arquitectónicos contribuyen a esta estabilidad excepcional. La base masiva, los cimientos de piedra caliza sólida y la geometría simétrica son ventajas importantes. Pero los investigadores también han puesto de manifiesto el papel de las "cámaras de descarga", situadas sobre la cámara del rey. Estos espacios, inicialmente diseñados para aligerar el peso sobre la tumba del faraón, atenúan las vibraciones que de otro modo ascenderían hasta la cima de la pirámide.
Los arquitectos egipcios no inventaron estas técnicas de la noche a la mañana. El estudio indica que las pirámides más antiguas muestran signos de experimentación, con pendientes y disposiciones internas distintas. Cada monumento posee su propia firma vibratoria, y la Gran Pirámide representa la culminación de un saber empírico desarrollado durante varios siglos.
Estos mismos métodos de medición podrían aplicarse a otros sitios arqueológicos egipcios para evaluar su vulnerabilidad sísmica. Comprender cómo los constructores antiguos lograron hacer sus edificaciones tan resistentes podría incluso inspirar la arquitectura moderna.
Fuente: Scientific Reports