Un equipo de la UNIGE demuestra que algunos anticuerpos de la gripe estacional también atacan a la gripe aviar. Estimularlos reforzaría nuestra protección en caso de pandemia.
¿Son los anticorpos de la gripe estacional también efectivos contra la gripe aviar? Un equipo de la Universidad de Ginebra (UNIGE) muestra que un tipo específico de anticuerpo relacionado con el primer virus, y ya presente en toda la población, podría proporcionar una protección básica contra el segundo. Sin embargo, esta protección varía según la edad y el historial de vacunación. Publicados en
Nature Communications, estos resultados aportan elementos clave para anticipar una potencial pandemia de gripe aviar.
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En circulación en numerosas regiones del mundo - incluida Suiza - el virus de la gripe aviar influenza A H5N1 se propaga principalmente entre las aves. Sin embargo, se han observado recientemente varias transmisiones a bovinos y luego a humanos en América del Norte (
71 casos registrados en Estados Unidos), reavivando las preocupaciones sobre el riesgo de una futura pandemia. Una variante procedente de un linaje evolutivo específico del virus - el clado 2.3.4.4b - capta en particular la atención de los epidemiólogos debido a su virulencia.
Varios estudios han mostrado que una inmunidad preexistente contra los virus de la gripe estacional humana podría modular la gravedad de una infección por H5N1. "Todas y todos hemos estado expuestos a estos virus y por lo tanto poseemos anticuerpos dirigidos contra ellos, que comparten una base genética común con el H5N1. Algunos de estos anticuerpos -llamados de reacción cruzada- son así capaces de reconocer el H5N1 y, en cierta medida, de combatirlo", explica Benjamin Meyer, colaborador científico en el Centro de Vacunología del Departamento de Patología e Inmunología de la Facultad de Medicina de la UNIGE.
Las personas vacunadas en 2009 durante la pandemia de gripe H1N1 presentan hoy concentraciones más elevadas de anticuerpos de reacción cruzada.
Prueba de placa que permite cuantificar las partículas virales infecciosas o los anticuerpos neutralizantes. Cada pocillo corresponde a una partícula viral.
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¿Vacunados en 2009? Más anticuerpos
Gracias a trabajos recientes, Benjamin Meyer y su equipo han puesto de manifiesto que estos anticuerpos de reacción cruzada atacan principalmente al "tallo" del virus, que tiene en común con la gripe estacional, y no a su "cabeza", que cambia frecuentemente. Pero sobre todo, los científicos han descubierto que estos anticuerpos, a diferencia de otros, no impiden la entrada del virus H5N1 en las células, sino que bloquean su capacidad para propagarse de una célula a otra.
En efecto, una vez replicado dentro de su huésped, el virus sale de él pero permanece adherido a la membrana de la célula. Para desprenderse y continuar su infección, utiliza una proteína que actúa como unas tijeras moleculares. Es este proceso de "corte" el que los anticuerpos cruzados inhiben, con una eficacia variable según los individuos.
Al examinar estas diferencias individuales, los científicos han evidenciado otro resultado importante: las personas vacunadas en 2009 durante la pandemia de gripe H1N1 — con una vacuna que contenía un adyuvante destinado a amplificar la respuesta inmunitaria — presentan hoy concentraciones más elevadas de anticuerpos de reacción cruzada, capaces de neutralizar eficazmente el virus H5N1. En las personas que recibieron una vacuna antigripal estacional estándar, no se detectó ningún aumento de los anticuerpos de reacción cruzada. La respuesta inmunitaria reforzada podría asociarse a síntomas menos graves en caso de infección por la gripe aviar.
El año de nacimiento también es importante
"Nuestro estudio también muestra que la exposición temprana a lo largo de la vida juega un papel importante: las personas nacidas antes de 1965 — que estuvieron expuestas durante la infancia a virus de la gripe estacional de los subtipos H1 o H2 — presentan de forma natural niveles más altos de anticuerpos contra el H5N1. Por el contrario, las nacidas más tarde estuvieron expuestas a otros subtipos de gripe estacional y disponen de un nivel de protección básica más débil", indica Mariana Alcocer Bonifaz, investigadora en el Centro de Vacunología del Departamento de Patología e Inmunología de la Facultad de Medicina de la UNIGE, y primera autora de esta publicación.
Estos resultados ponen de relieve la importancia de la vacunación con adyuvante contra la gripe estacional para ampliar la respuesta inmunitaria frente al riesgo de pandemia de gripe aviar. Tal estrategia presentaría también una ventaja mayor en caso de pandemia: la cantidad de vacuna H5N1 — ya disponible — necesaria por persona sería mucho menor en comparación con la vacunación antigripal sin adyuvante, lo que aumentaría la capacidad global de vacunación para un mismo nivel de producción.
Fuente: Universidad de Ginebra