El
Giant Magellan Telescope (GMT) es uno de los telescopios más grandes jamás imaginados. Sin embargo, después de años de trabajo y más de mil millones de dólares ya gastados, su finalización depende aún de una financiación adicional.
El diseño óptico del GMT es único. En lugar de un espejo gigante compuesto por muchos segmentos, como sus competidores, utiliza siete espejos primarios de 8,4 metros cada uno, los más grandes jamás realizados. Esta configuración ofrece una ventaja importante para la óptica adaptativa, que corrige las perturbaciones atmosféricas.
Una vista artística de cómo se verá el Giant Magellan Telescope una vez terminado.
Crédito: Giant Magellan Telescope - GMTO Corporation
La óptica adaptativa se basa en siete espejos secundarios deformables, cada uno de 1 metro de diámetro y solo 2 mm de espesor. Detrás de cada espejo, unos 700 pequeños imanes, accionados por bobinas electromagnéticas, modifican su forma miles de veces por segundo. Este sistema permite eliminar el desenfoque atmosférico y obtener imágenes de una nitidez excepcional.
Gracias a esta tecnología, el GMT podrá estudiar los exoplanetas en la zona habitable de sus estrellas. El instrumento G-CLEF detectará su paso frente a su sol, mientras que el coronógrafo de GMag-AOx bloqueará la luz estelar para analizar la luz de los planetas.
En el otro extremo, el observatorio observará galaxias lejanas, situadas a 10 u 11 mil millones de años luz. La astrónoma Gwen Rudie explica que el GMT permitirá cartografiar por primera vez el gas alrededor de estas galaxias, conectando así los sitios de nacimiento y muerte de las estrellas con los flujos de gas.
En el sitio de construcción, los cimientos ya están excavados en Chile, mientras que en Illinois, el soporte de 39 metros de altura y 2.600 toneladas está siendo ensamblado. Pero el principal obstáculo es la financiación. La National Science Foundation (NSF) ha fijado un tope de 1.600 millones de dólares para su presupuesto de telescopios extremadamente grandes, insuficiente para apoyar tanto al GMT como al Thirty Meter Telescope. El presidente del consorcio, Daniel Jaffe, indica que el 40 % de los componentes ya están en fabricación y que es necesario ampliar el consorcio para reunir los más de 2.000 millones necesarios.
Representación artística de los siete espejos primarios reflejando la luz de las estrellas.
Crédito: Giant Magellan Telescope - GMTO Consortium
Con un poco de suerte, los tres gigantes — GMT, ELT y TMT — estarán operativos para mediados de la década de 2030. En colaboración con observatorios como
Rubin y el
James Webb Space Telescope, prometen transformar nuestra comprensión del Universo. Jaffe espera que el GMT comience sus observaciones científicas en la década de 2030, tras la aprobación final del Congreso estadounidense.
Fuente: Giant Magellan Telescope