... o c贸mo los ultrasonidos de corto alcance crean una red de comunicaci贸n sofisticada.
Un equipo internacional de cient铆ficos ha hecho un descubrimiento sobre la comunicaci贸n animal, revelando que peque帽os ratones utilizan vocalizaciones ultras贸nicas, habitualmente consideradas muy privadas y de corto alcance, para gestionar vastos territorios e interactuar con otros grupos. Esta investigaci贸n, recientemente publicada en la revista
Current Biology, revoluciona nuestra comprensi贸n de los sistemas de comunicaci贸n a gran escala en los mam铆feros.
Tradicionalmente, las se帽ales ultras贸nicas de los roedores se consideran como susurros 铆ntimos, que solo viajan unos pocos metros antes de desvanecerse. 隆Imaginen intentar gritar en una habitaci贸n y ser escuchado al otro lado de la ciudad! Sin embargo, los ratones rayados africanos (
Rhabdomys pumilio) han desarrollado una estrategia asombrosa para sortear esta limitaci贸n.
Un paisaje de comunicaci贸n inesperado
"Pens谩bamos que estos ultrasonidos estaban confinados a las interacciones cercanas dentro de un mismo grupo familiar", explica L茅o Perrier, antiguo doctorando de la Universidad Jean Monnet Saint-脡tienne y primer autor del estudio. "Pero nuestras observaciones en el campo mostraron que estos ratones vocalizaban no solo en sus nidos, sino tambi茅n en arbustos alejados en el coraz贸n de su territorio y en las fronteras con los grupos vecinos."
El equipo despleg贸 grabadores ac煤sticos a trav茅s de los territorios de varios grupos de ratones, revelando un uso sorprendente y localizado de diferentes tipos de llamadas. Los arbustos-nido, refugios del grupo familiar, presentaban un repertorio vocal rico y variado. Pero en las fronteras territoriales, donde los encuentros con extra帽os son m谩s probables, un tipo de llamada espec铆fico, el "down call" ("grito descendente"), se volv铆a predominante.
Un "pasaporte vocal" para cada grupo familiar
Eso no es todo. Utilizando redes neuronales avanzadas para analizar las vocalizaciones, los cient铆ficos descubrieron que los ultrasonidos llevan una firma propia de cada familia de ratones, un verdadero "pasaporte vocal". Los ratones pueden as铆 distinguir a los miembros de su familia de sus vecinos o de individuos totalmente extra帽os.
Para probar la importancia de estas se帽ales, el equipo realiz贸 experimentos de "playback" en el campo. Difundieron vocalizaciones provenientes de miembros de la familia, de grupos vecinos o de extra帽os, as铆 como sonidos testigo sin significado particular. Las reacciones fueron elocuentes. Los gritos de extra帽os desencadenaron una huida r谩pida hacia el nido y una vigilancia aumentada. Los provenientes de vecinos provocaron una vigilancia moderada, sin huida inmediata. Las vocalizaciones de su propio grupo, al igual que los sonidos testigo, no tuvieron un impacto significativo en el comportamiento de los ratones.
Estos resultados prueban que, a pesar de su corto alcance (los ultrasonidos emitidos por los ratones ya no son audibles m谩s all谩 de dos metros), los ultrasonidos juegan un papel fundamental en el reconocimiento de los grupos y la defensa territorial. "Es una paradoja resuelta.", a帽ade Nicolas Mathevon, "Los ratones no pueden enviar mensajes a largas distancias de una sola vez, pero vocalizando estrat茅gicamente en lugares clave de su territorio, extienden el alcance funcional de sus se帽ales, creando una red de comunicaci贸n a escala del paisaje."
M谩s all谩 de los susurros: una nueva perspectiva sobre la comunicaci贸n animal
Este estudio abre nuevas v铆as para comprender c贸mo los animales gestionan din谩micas sociales complejas en su entorno natural. Los ratones rayados demuestran que incluso con limitaciones f铆sicas importantes, comportamientos apropiados pueden transformar se帽ales aparentemente limitadas en herramientas poderosas para la organizaci贸n social y la supervivencia. Los susurros de los ratones son en realidad los pilares de un vasto sistema de inteligencia territorial, comparable a los cantos de los p谩jaros. La 煤nica diferencia, considerable para los humanos: est谩n en un registro imperceptible para nuestro o铆do.
Estos trabajos fueron financiados por la Universidad Jean Monnet Saint-脡tienne, el Labex CeLyA, el CNRS, el Inserm y el Instituto Universitario de Francia.
Fuente: CNRS INSB