Adrien - Domingo 22 Marzo 2026

🔥 Esta sustancia descubierta en Marte solo se sintetiza a más de 100°C

El planeta Marte no deja de revelar compuestos inesperados en sus formaciones rocosas.

Durante años, señales espectrales inusuales captadas desde el espacio han intrigado a la comunidad científica. Recientemente, un trabajo publicado en Nature Communications propone una explicación convincente: estas firmas podrían corresponder a un sulfato de hierro hidroxilado nunca observado antes, que requiere un fuerte calor para formarse. Esta nueva fase mineral ha sido identificada cerca del vasto cañón de Valles Marineris, una zona rica en depósitos antiguos.


Mapa de la región de Valles Marineris por el altímetro láser MOLA, con las altitudes elevadas en rojo y las bajas en amarillo, verde y azul.
Crédito: Mars Orbiter Laser Altimeter (MOLA)

Las zonas examinadas, Aram Chaos y la meseta de Juventae Chasma, muestran capas de sulfato bien distintas. Estos estratos se formaron cuando agua cargada de sulfatos desapareció lentamente, dejando tras de sí minerales. Posteriormente, el calor procedente de actividades volcánicas o geotérmicas modificó estos depósitos. Esta secuencia permitió la creación de la fase de sulfato de hierro hidroxilado.


Para entender este proceso, se han realizado experimentos de laboratorio que simularon el calentamiento de sulfatos hidratados. Cuando la temperatura supera los 50 grados Celsius, los sulfatos polihidratados se convierten en monohidratados. Por encima de los 100 grados, se transforman en sulfato de hierro hidroxilado. Estos resultados coinciden con las observaciones realizadas en Marte, donde esta sustancia solo aparece en lugares limitados.

La reacción química que da origen a este mineral requiere oxígeno, un gas presente en pequeña cantidad en la atmósfera marciana. Durante la transformación, se libera agua. Esto indica que Marte experimentó condiciones en las que el calor y el oxígeno pudieron interactuar con los minerales de la superficie, mucho después del período en el que el agua era abundante.

Este análisis sugiere que algunas partes de Marte permanecieron térmicamente activas más recientemente de lo que se pensaba. El sulfato de hierro hidroxilado podría, por tanto, servir como marcador para rastrear la historia geológica del planeta. También ofrece pistas para comprender mejor los entornos pasados que podrían haber sido propicios para la vida.


Un sulfato inusual detectado desde la órbita podría representar un mineral marciano desconocido. Aram Chaos.
Crédito: NASA/JPL-Caltech/University of Arizona


La detección de minerales desde la órbita marciana


Para analizar la superficie de Marte sin posar rovers, los científicos utilizan instrumentos embarcados en orbitadores. Uno de los más importantes es el espectrómetro CRISM, que mide la luz reflejada por el suelo en diferentes longitudes de onda, especialmente en el infrarrojo.

Cada mineral absorbe y refleja la luz de manera única, creando una firma espectral característica. Al comparar estas firmas con bases de datos establecidas en laboratorio, los investigadores pueden identificar los minerales presentes a distancia. Este método no invasivo permite cartografiar vastas zonas rápidamente.


Los datos espectrales revelan no solo la composición mineral, sino también la estructura de las capas geológicas. Por ejemplo, pueden mostrar cómo los sulfatos están estratificados, indicando secuencias de depósito y transformación debidas a eventos como la evaporación o el calentamiento.

Estas técnicas orbitales complementan a las misiones en superficie. Proporcionan una visión general valiosa para seleccionar los sitios más interesantes para futuras exploraciones, buscando pistas sobre la historia del agua y la actividad geológica de Marte.

Fuente: Nature Communications
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