Largamente asociado al alivio de ciertos síntomas, el cannabidiol (CBD), que no tiene efecto psicoactivo, despierta un interés creciente en medicina. En un estudio publicado en
Mucosal Immunology, unos científicos revelan que es capaz de prevenir la infección por el VIH-1 (virus de la inmunodeficiencia humana de tipo 1) en los epitelios genitales, al actuar sobre todas las células del sistema inmunitario implicadas en su transmisión.
Estos resultados abren el camino a una estrategia innovadora de prevención, aún por confirmar en humanos.
El CBD, un compuesto con efectos complejos sobre la inmunidad
El CBD, procedente de la planta Cannabis sativa, es conocido por sus propiedades antiinflamatorias e inmunomoduladoras. A diferencia de otros cannabinoides, no tiene efecto psicoactivo, lo que lo convierte en un candidato atractivo en terapéutica.
Imagen de ilustración Unsplash
Su particularidad radica en su modo de acción: activa en particular el canal iónico TRPV1 (transient receptor potential vanilloid 1), expresado en la superficie de las neuronas sensoriales periféricas implicadas en la transmisión del dolor. Esta activación desencadena la liberación de un neuropéptido, el CGRP (
calcitonin gene-related peptide), hoy reconocido como un actor clave de las interacciones entre el sistema nervioso y el sistema inmunitario.
El CGRP posee una función antiviral
Unos trabajos anteriores realizados en el Instituto Cochin ya habían puesto de manifiesto un papel inesperado del CGRP: limita la infección por el VIH-1 al actuar sobre las células de Langerhans, situadas en las mucosas genitales. Estas células juegan un papel crucial en las primeras etapas de la infección, al transmitir el virus a los linfocitos T CD4.
Los científicos también han mostrado que estas células expresan el TRPV1, sugiriendo que una señal de origen neuronal podría modular su actividad antiviral.
El CBD bloquea la infección en varios tipos celulares
En este nuevo estudio publicado en la revista
Mucosal Immunology, los científicos han explorado el efecto del CBD sobre varias células diana del VIH-1: células de Langerhans, células dendríticas, macrófagos y linfocitos T CD4.
Resultado: el CBD inhibe la infección en todos estos tipos celulares al activar el TRPV1 e inducir la liberación de CGRP, pero mediante mecanismos distintos:
- En las células de Langerhans y los macrófagos, el efecto antiviral depende del CGRP.
- En las células dendríticas y los linfocitos T CD4, están implicados otros mecanismos independientes del CGRP.
Unos experimentos en tejidos humanos
ex vivo confirman estas observaciones: el CBD impide casi totalmente la transmisión del virus y bloquea la formación de contactos celulares necesarios para su propagación.
¿Hacia una nueva estrategia de prevención?
¿Cuál podría ser el impacto de este estudio? A pesar de la existencia de estrategias preventivas de profilaxis pre-exposición (PrEP), ilustradas recientemente por la extraordinaria eficacia de los medicamentos antirretrovirales inyectables de larga duración, el VIH-1 sigue siendo un problema de salud pública mundial.
Los tratamientos actuales pueden ser costosos, de difícil acceso o estar asociados a efectos indeseables.
Los científicos proponen así un enfoque original: una "PrEP de CBD", basada en el uso de productos a base de CBD, en particular bajo la forma de antimicrobianos aplicados localmente durante las relaciones sexuales.
Una tal estrategia, aunque solo ofrezca una protección parcial, podría ofrecer varias ventajas potenciales, sería simple de utilizar y podría ser de más fácil acceso, en particular en los países con recursos limitados.
Fuente: CNRS INSB