Betelgeuse, la emblemática estrella roja de la constelación de Orión, ha dado mucho que hablar en los últimos años por su comportamiento atípico. Sus episodios de oscurecimiento y de aumento de brillo han desconcertado a la comunidad científica. Sin embargo, una explicación comienza poco a poco a tomar forma gracias a los recientes progresos observacionales.
La confirmación en 2025 de una estrella compañera, llamada Siwarha, que evoluciona en la atmósfera extendida de Betelgeuse, marcó un paso importante. Este descubrimiento permite definir un marco explicativo para las fluctuaciones observadas.
Representación artística de la estrella supergigante roja Betelgeuse con su compañera Siwarha en órbita. La compañera genera una estela de gas denso al atravesar la atmósfera extendida de Betelgeuse.
Crédito: NASA, ESA, Elizabeth Wheatley (STScI); Ciencia: Andrea Dupree (CfA)
Datos recopilados por el telescopio espacial Hubble y observatorios terrestres han permitido evidenciar recientemente la estela dejada por Siwarha. Este fenómeno, comparable a la estela de un barco al surcar las olas, se compone de una zona de gas más densa que el medio estelar circundante. Andrea Dupree, astrónoma del Centro de Astrofísica, precisa que estas observaciones constituyen una prueba directa de la existencia de la compañera estelar, lo que permite comprender mejor los mecanismos en juego.
Por otra parte, la visibilidad de esta estela sigue un ciclo, volviéndose particularmente detectable cada seis años cuando Siwarha se alinea precisamente entre Betelgeuse y la Tierra. Esta configuración modifica entonces el espectro luminoso emitido por la estrella, haciendo visible la estructura. Esta regularidad ofrece a los investigadores la posibilidad de predecir y analizar estos eventos con gran precisión, consolidando así los modelos astrofísicos.
Datos del telescopio Hubble que muestran variaciones luminosas relacionadas con la estela de la estrella compañera Siwarha alrededor de Betelgeuse.
Crédito: NASA, ESA, Elizabeth Wheatley (STScI); Ciencia: Andrea Dupree (CfA)
La comprensión de la influencia de Siwarha sobre Betelgeuse permite entender algunos procesos de evolución estelar. Las supergigantes como Betelgeuse expulsan materia de forma progresiva antes de explotar como supernova. La existencia de una compañera puede precipitar o alterar estos mecanismos.
Los próximos pasos ya están organizados, con nuevas campañas de observación previstas para 2027, cuando Siwarha se encuentre de nuevo en una posición óptima. Estos trabajos tienen como objetivo refinar nuestro conocimiento sobre el final de la vida de las estrellas masivas y sus interacciones dentro de sistemas binarios.
Fuente: The Astrophysical Journal