Adrien - Domingo 30 Noviembre 2025

🦈 Descubrimiento de un nuevo tiburón bioluminiscente en Australia

Las profundidades oceánicas siguen siendo una de las últimas fronteras inexploradas de nuestro planeta, donde cada inmersión científica puede revelar formas de vida asombrosas. Esta oscuridad profunda oculta una biodiversidad rica y variada, a menudo desconocida para el público en general.

Una expedición realizada en 2022 a bordo del buque de investigación RV Investigator, operado por el CSIRO, permitió recolectar especímenes que condujeron a la identificación de varias especies nuevas. Entre los descubrimientos figuran un tiburón linterna y un cangrejo de porcelana, descritos en publicaciones científicas en 2025. Esta misión contribuyó a la descripción de cerca de veinte especies, con estimaciones que indican que hasta seiscientas más podrían ser identificadas.


El tiburón linterna de Australia Occidental fue descrito con la ayuda de seis especímenes recolectados frente a la costa occidental australiana durante una expedición en el RV Investigator en 2022.
Crédito: Colección Nacional Australiana de Peces del CSIRO


El tiburón linterna de Australia Occidental, nombrado Etmopterus westraliensis, fue encontrado a profundidades que alcanzan los 610 metros. Este pequeño depredador mide aproximadamente 40,7 centímetros y posee grandes ojos adaptados a la oscuridad de las profundidades. Su capacidad para emitir luz, gracias a órganos luminosos llamados fotóforos ubicados en su vientre, lo hace particularmente notable. Esta bioluminiscencia podría desempeñar un papel en el camuflaje o la comunicación entre individuos. Los investigadores utilizaron seis especímenes para describir esta especie, que es la tercera nueva especie de tiburón resultante de la misma expedición, uniéndose a otros descubrimientos anunciados previamente.

Por su parte, el nuevo cangrejo de porcelana, Porcellanella brevidentata, vive en simbiosis con pennatuláceos, corales blandos relacionados con las gorgonias. Con un tamaño de aproximadamente 15 milímetros, su color blanco-amarillento opalescente le permite camuflarse entre las estructuras de su huésped. Este cangrejo se alimenta filtrando plancton gracias a piezas bucales modificadas dotadas de largos pelos, un método diferente al de los cangrejos típicos que usan sus pinzas. Los especímenes fueron recolectados a lo largo de la costa de Ningaloo a profundidades de hasta 122 metros, durante estudios detallados.

Estos descubrimientos se suman a una lista creciente de especies nuevas identificadas gracias a expediciones similares, destacando la riqueza de la biodiversidad marina. La exploración de los fondos marinos es esencial para aumentar nuestro conocimiento sobre los ecosistemas profundos y su papel en el equilibrio oceánico. Los investigadores estiman que muchas especies quedan por descubrir, lo que podría tener implicaciones para la conservación y la gestión de los recursos marinos. Estos esfuerzos también contribuyen a comprender mejor las adaptaciones evolutivas frente a los cambios ambientales.


¿Qué tiene cuatro pinzas y está encantado de ser una nueva especie para la ciencia? ¡Este pequeño cangrejo de porcelana, por supuesto!
Crédito: CSIRO-Cindy Bessey


Los científicos planean continuar estas exploraciones con nuevas misiones, como una expedición programada en el parque marino del Mar del Coral. Esta iniciativa reúne a numerosos investigadores que participaron en la misión de 2022, así como a nuevos colaboradores, para profundizar en la cartografía de la biodiversidad de las profundidades. Estos viajes permiten transformar la curiosidad en descubrimientos concretos, fortaleciendo nuestra comprensión de la vida marina y abriendo el camino a futuros avances científicos.

La bioluminiscencia en las criaturas de las profundidades


La bioluminiscencia es un fenómeno natural donde los organismos vivos producen luz gracias a reacciones químicas. Esta capacidad está extendida en las profundidades oceánicas, donde la oscuridad es casi total. Criaturas como las medusas, los peces y algunos crustáceos usan esta luz para diversas funciones, como la depredación, la defensa o la reproducción. Los mecanismos implican a menudo una enzima llamada luciferasa y un sustrato, la luciferina, que reaccionan para emitir un resplandor. Esta adaptación permite a las especies sobrevivir en entornos hostiles donde la visión es limitada.

En las profundidades, la bioluminiscencia sirve principalmente para la atracción de presas o la comunicación entre individuos. Por ejemplo, algunos peces usan señuelos luminosos para atraer presas, mientras que otros emiten destellos para asustar a los depredadores. Esta estrategia es energéticamente costosa, pero ofrece ventajas significativas en un medio donde la comida es escasa. Los investigadores estudian estos mecanismos para entender cómo la evolución ha favorecido tales rasgos en condiciones extremas.

Las aplicaciones de la bioluminiscencia van más allá de la biología marina, inspirando avances en medicina y tecnología. Los científicos usan genes bioluminiscentes como marcadores en la investigación genética, permitiendo visualizar procesos celulares. Además, el estudio de estos organismos ayuda a desarrollar materiales luminiscentes o sensores ambientales. Comprender la bioluminiscencia de las profundidades enriquece así nuestro conocimiento sobre la vida y abre perspectivas para la innovación científica.

Finalmente, la preservación de estos ecosistemas es importante, ya que la contaminación y los cambios climáticos podrían afectar a las especies bioluminiscentes. La luz artificial de las actividades humanas puede perturbar sus comportamientos, amenazando su supervivencia. Los esfuerzos de conservación deben tener en cuenta estos aspectos para proteger la biodiversidad marina y mantener el equilibrio de los ecosistemas profundos.

Fuente: Journal of Fish Biology
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