El 1 de noviembre de 2023, la sonda espacial Lucy de la NASA, que se dirige hacia los asteroides troyanos de Júpiter, sobrevoló el asteroide Dinkinesh y realizó un descubrimiento notable: en realidad se trata de un asteroide doble cuya pequeña luna, Selam, está formada a su vez por dos bloques unidos entre sí, un objeto llamado binario de contacto. Es la primera vez que se observa y confirma un objeto así alrededor de un asteroide.
Las simulaciones presentadas en el artículo coescrito por científicos del CNRS Terre & Univers (ver recuadro), muestran que Selam muy probablemente se formó cuando varios pequeños satélites chocaron a baja velocidad y terminaron uniéndose, en lugar de explotar. Este tipo de colisiones lentas es común alrededor de los asteroides, donde la gravedad es muy débil.
Dinkinesh y Selam (abajo a la derecha) vistos por la cámara L'LORRI, un minuto antes del máximo acercamiento al asteroide, a unos 430 km.
NASA/Goddard/SwRI/Johns Hopkins APL/NOIRLab
¿Por qué es importante este resultado? Porque nos ayuda a comprender mejor cómo se forman y evolucionan los asteroides y sus lunas, y también cómo reaccionan estos pequeños cuerpos a los impactos. Este conocimiento es esencial no solo para rastrear la historia del Sistema Solar, sino también para la defensa planetaria: saber cómo está estructurado un asteroide permite anticipar su comportamiento en caso de impacto o intento de desviación.
Mecanismos similares podrían explicar la forma particular de Dimorphos, la pequeña luna del asteroide doble Didymos impactada deliberadamente por la misión DART de la NASA. La misión europea Hera de la Agencia Espacial Europea, actualmente en camino, completará estas observaciones y mejorará nuestra comprensión de la formación y evolución de las lunas de asteroides.
Imágenes tomadas por la sonda Lucy unos minutos después del sobrevuelo más cercano al asteroide doble Dinkinesh, el 1 de noviembre de 2023. Se distingue claramente, a la derecha, la luna doble del asteroide, Selam, compuesta por dos pequeños cuerpos unidos entre sí. El asteroide Dinkinesh aparece a la izquierda.
Imagen: NASA / SwRI / Johns Hopkins APL / NOIRLab.
Este descubrimiento muestra que los sistemas de asteroides son más complejos y variados de lo que se imaginaba, y que pueden formar sus satélites en múltiples ocasiones. Cada nueva misión espacial nos aporta así claves valiosas para comprender nuestro entorno cósmico y proteger mejor la Tierra.
Este estudio contó con el apoyo del IDEX JEDI de la Universidad Côte d'Azur respaldado por la Agencia Nacional de Investigación (ANR-15-IDEX-01) y del CNES.
Fuente: CNRS INSU