Mientras que las emisiones atmosféricas de mercurio (Hg) han disminuido considerablemente en Europa desde los años 1970 gracias a las políticas ambientales, en las regiones de alta montaña, el cambio climático podría perturbar esta trayectoria.
Un estudio publicado en
Environmental Science & Technology y apoyado por el LabEx OSUG revela que el deshielo de los glaciares alpinos moviliza mercurio acumulado durante varias décadas, provocando un aumento inesperado de los aportes en algunos lagos.
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Para llegar a este resultado, los científicos analizaron los archivos sedimentarios de dos lagos alpinos vecinos: un lago alimentado por las precipitaciones, reflejo directo de los depósitos atmosféricos, y un lago proglaciar alimentado por las aguas de deshielo. Gracias a métodos de datación por radionúclidos, reconstruyeron la evolución de los aportes de mercurio durante más de un siglo.
La comparación de estos registros muestra trayectorias opuestas: una disminución coherente con la reducción de las emisiones en el primer lago, pero un aumento continuo en el lago proglaciar.
Estos resultados indican que el deshielo glaciar libera mercurio antiguamente atrapado en el hielo, ocultando los beneficios de las políticas de reducción de emisiones. A escala de los Alpes, la desaparición prevista de una parte importante del volumen glaciar podría conllevar la liberación de cantidades significativas de mercurio en el medio ambiente, hasta 1000 kg para finales de siglo.
Una vez liberado, este mercurio puede transformarse en metilmercurio, una forma tóxica que se acumula en las cadenas alimenticias. Este desfase temporal entre la reducción de emisiones y la respuesta de los ecosistemas subraya la necesidad de integrar los efectos del cambio climático en la evaluación de las políticas ambientales, como el Convenio de Minamata.
Más ampliamente, este estudio pone de manifiesto la importancia de los reservorios ambientales, como los glaciares, en el ciclo global del mercurio y abre nuevas perspectivas para anticipar mejor los impactos conjuntos del clima y la contaminación.
Fuente: CNRS INSU