¿Cuál es el impacto de una infección viral en nuestra memoria, atención o concentración? La pandemia de Covid-19 ha reavivado el interés por esta pregunta, ahora ampliada a otras infecciones como el VIH, el herpes o la hepatitis.
A pesar de varias décadas de investigación, los efectos de las infecciones virales en las funciones cognitivas - memoria, concentración, atención - siguen siendo poco conocidos. La mayoría de los estudios se basan en herramientas de cribado globales, aplicadas por separado a cada enfermedad.
Sin embargo, la aparición del virus SARS-CoV-2, así como la frecuencia y persistencia de secuelas cognitivas postinfecciosas, han reavivado el interés por este campo de investigación.
Imagen generada con ChatGPT (OpenAI)
Sin embargo, la aparición del virus SARS-CoV-2, así como la frecuencia y persistencia de secuelas cognitivas postinfecciosas, han reavivado el interés por este campo de investigación.
En un nuevo estudio, un equipo de la UNIGE y de los HUG ha reunido y analizado los resultados de 931 artículos científicos sobre los vínculos entre el sistema inmunológico y las funciones cognitivas, a través de diferentes infecciones virales como el SARS-CoV-2, el VIH, el herpes o la hepatitis.
"Nuestro objetivo era adoptar un enfoque transversal para superar la visión fragmentada que prevalece en este campo", explica Julie Péron, profesora asociada del Laboratorio de Neuropsicología Clínica y Experimental de la Facultad de Psicología y Ciencias de la Educación, así como del Centro Interfacultativo en Ciencias Afectivas de la UNIGE, y neuropsicóloga consultora del Servicio de Neurología del Departamento de Neurociencias Clínicas de los HUG.
Identificadas varias "firmas" biológicas
Este análisis confirma que una inflamación persistente - inicialmente una respuesta natural del organismo frente a una agresión - podría estar asociada a trastornos de la memoria y la concentración. Pero sobre todo pone de relieve ciertos marcadores biológicos del sistema inmunológico relacionados con variaciones en el rendimiento cognitivo.
"Niveles elevados de glóbulos blancos llamados 'monocitos activados' y de citoquinas proinflamatorias - proteínas que permiten al sistema inmunológico comunicarse - están correlacionados con un declive de la memoria episódica y de la velocidad de procesamiento de la información", indica Anthony Nuber-Champier, doctorando en el Laboratorio de Neuropsicología Clínica y Experimental de la Facultad de Psicología y Ciencias de la Educación, así como en el Centro Interfacultativo en Ciencias Afectivas de la UNIGE, y primer autor del estudio.
Por el contrario, ciertos marcadores, como los linfocitos T CD4+ activados - también glóbulos blancos - o las citoquinas antiinflamatorias, parecen asociados a una mejor preservación de las capacidades cognitivas. "Sin embargo, las respuestas inmunitarias varían de una persona a otra. Lo que parece determinante es el equilibrio entre estas diferentes señales inflamatorias para mantener una estabilidad cognitiva duradera", subraya el investigador.
Fuente: Universidad de Ginebra