Adrien - Martes 31 Marzo 2026

🧠 Un cerebro mal "limpiado" puede conducir a la esquizofrenia

¿Cómo explicar la aparición de los síntomas psicóticos característicos de la esquizofrenia? A pesar de su impacto mayor y a menudo irreversible en las capacidades intelectuales y la autonomía, los mecanismos biológicos que preceden su emergencia siguen siendo poco comprendidos.

Un equipo del Departamento de psiquiatría de la Facultad de medicina y del Centro Synapsy de investigación en neurociencias para la salud mental de la Universidad de Ginebra (UNIGE) aporta una perspectiva inédita. Una disfunción precoz del sistema glinfático, encargado de eliminar los desechos del cerebro, podría constituir un factor clave de vulnerabilidad. Estos trabajos se publican en Psiquiatría Biológica: Ciencia Abierta Global.


Imagen de ilustración Pixabay

Las alucinaciones y las ideas delirantes figuran entre los síntomas psicóticos característicos de los trastornos del espectro de la esquizofrenia, que también pueden acompañarse de un retraimiento social y un declive cognitivo. Estos trastornos del neurodesarrollo emergen con mayor frecuencia en la adolescencia o al inicio de la edad adulta y presentan una prevalencia estimada entre el 0,5 y el 3 % en la población general.


El hipocampo, región cerebral implicada especialmente en la memoria y la cognición, es conocido por desempeñar un papel mayor en la emergencia de estas manifestaciones clínicas. Un primer episodio psicótico, que a menudo marca la entrada en la esquizofrenia, puede acompañarse de un declive de las funciones cognitivas. Comprender las vulnerabilidades cerebrales presentes antes de la aparición clínica constituye por tanto un reto crucial para prevenirlas, retrasarlas o disminuir su intensidad, en particular en las personas en riesgo.

Cuando funciona mal, el sistema de drenaje cerebral podría favorecer la inflamación y la toxicidad neuronal.

¿Está implicada la limpieza cerebral?


Un equipo de la UNIGE se interesó por el síndrome de deleción 22q11.2, una condición genética asociada a un riesgo del 30 al 40 % de desarrollar síntomas psicóticos. Esta microdeleción incluye genes implicados en la integridad del sistema glinfático que actúa como una red de limpieza del cerebro.

Esta limpieza permite eliminar los desechos metabólicos, las moléculas inflamatorias y los excesos de neurotransmisores gracias a la circulación del líquido cefalorraquídeo y a sus intercambios con el líquido intersticial en el que se bañan las células del cerebro. Cuando funciona mal, este verdadero sistema de drenaje cerebral podría favorecer la inflamación y la toxicidad neuronal. Se sospecha que estos dos fenómenos favorecen la aparición de síntomas psicóticos.

Una vulnerabilidad del neurodesarrollo


El equipo analizó una cohorte de personas portadoras de la deleción 22q11.2, seguidas desde la infancia hasta la edad adulta, y las comparó con personas sanas. Los datos longitudinales de imagen, cuya adquisición comenzó hace más de veinticinco años, fueron reanalizados gracias a nuevas técnicas, optimizadas y automatizadas por el equipo. Dentro del grupo 22q11.2, un subgrupo desarrolló síntomas psicóticos durante el seguimiento, permitiendo identificar trayectorias del neurodesarrollo distintas.


Gracias a una metodología específica aplicada a una técnica de imagen por resonancia magnética de difusión -que mide la difusión de las moléculas de agua en el cerebro- el equipo pudo estimar indirectamente el funcionamiento del sistema glinfático. Así observó que el sistema de limpieza del cerebro estaba significativamente alterado en las personas portadoras de la deleción 22q11.2, y esto desde la infancia. Además, mientras que la eficacia del sistema glinfático aumenta normalmente durante el desarrollo, esta progresión no se observó en un subgrupo de personas portadoras de la deleción 22q11.2 que desarrollaron síntomas psicóticos.

"Esta trayectoria atípica sugiere que una vulnerabilidad, resultante de la interacción entre factores biológicos y ambientales, está presente mucho antes de la aparición de los síntomas", explica Alessandro Pascucci, primer autor del estudio, doctorando en el Departamento de psiquiatría de la Facultad de medicina y en el Centro Synapsy de la UNIGE, así como médico interno en psiquiatría infantil en la Fundación Polo Autismo.

Los investigadores también midieron el equilibrio entre las señales de excitación e inhibición en el hipocampo, estudiando dos tipos de neurotransmisores: el glutamato, que estimula la actividad de las neuronas, y el GABA, que la frena. Cuanto más baja era la eficacia del sistema de limpieza, más marcado era este desequilibrio. "Un exceso de excitación puede volverse tóxico para las neuronas y contribuir a alteraciones en algunas regiones del cerebro particularmente vulnerables e implicadas en la psicosis, como el hipocampo. Nuestros resultados sugieren que existe un vínculo entre una disfunción del sistema glinfático, mecanismos de neurotoxicidad y la psicosis", estima el investigador-clínico.

¿Hacia intervenciones precoces?



Estos resultados sugieren que una fragilidad del sistema glinfático podría volver al cerebro más vulnerable a la aparición de psicosis, posiblemente a través de la inflamación o el exceso de excitación neuronal. Los próximos pasos apuntarán a analizar los vínculos entre la inflamación periférica, observable en la sangre, y la calidad del sueño conocida por influir en el funcionamiento glinfático y la aparición de psicosis.

"La identificación de tales factores predictivos modificables podría abrir el camino a estrategias destinadas a retrasar, e incluso prevenir, un primer episodio psicótico", concluye Stephan Eliez, profesor ordinario en el Departamento de psiquiatría de la Facultad de medicina y en el Centro Synapsy de la UNIGE, director de la Fundación Polo Autismo.

Fuente: Universidad de Ginebra
Ce site fait l'objet d'une déclaration à la CNIL
sous le numéro de dossier 1037632
Informations légales