Un informe de la Oficina del Inspector General (OIG) de la NASA revela una situación preocupante: los futuros trajes lunares Artemis podrían no llegar hasta 2031. Este retraso de tres años con respecto al objetivo fijado para 2028 compromete el apretado calendario del regreso a la Luna. Sin embargo, el administrador de la NASA asegura que una nueva estrategia acelerará todo.
Para entender estas dificultades, hay que remontarse a 2022. En ese entonces, la agencia espacial encargó el desarrollo de los trajes de nueva generación a dos empresas: Axiom Space y Collins Aerospace. Pero Collins se retiró después de dos años, dejando a Axiom como único proveedor. El programa acumuló entonces retrasos, debido principalmente a dificultades técnicas y restricciones contractuales. Los actuales trajes de la Estación Espacial Internacional, demasiado viejos e inadecuados para las caminatas lunares, no pueden servir.
El último traje lunar utilizado fue el de la misión Apolo 17 en 1972. La NASA cuenta con Axiom para suministrar uno nuevo.
Crédito: NASA/JSC/ASU
Para contrarrestar estos retrasos, el administrador de la NASA, Jared Isaacman, asegura que los trajes lunares estarán operativos en 2028, para la misión Artemis 4. Apuesta por una revisión de los requisitos considerados demasiado pesados y por una evaluación en órbita ya en 2027. Axiom, por su parte, se muestra confiado y prevé una revisión crítica de diseño este año. La empresa ha aprendido del prototipo interno xEMU de la NASA y se ha asociado con socios como Prada para la parte estética.
El informe de la OIG señala el tipo de contrato elegido por la NASA: un contrato a precio fijo y basado en servicios, que expuso al programa a riesgos de calendario y costos. La agencia también habría tenido requisitos demasiado complejos para los entornos lunar y de microgravedad. Pero Jared Isaacman reconoce estos errores y anuncia una nueva directiva.
Estos nuevos trajes se probarán en órbita terrestre en 2027, ya sea a bordo de la Estación Espacial Internacional o durante la misión Artemis 3. Esta prueba a escala real permitirá validar su funcionamiento antes de su uso lunar. Paralelamente, la NASA debe enfrentar recortes presupuestarios: el presupuesto 2027 propuesto por la Casa Blanca reduce en un 23% los fondos de la agencia y en un 47% los dedicados a la ciencia.
Finalmente, la NASA implementa una iniciativa llamada "NASA Force" para reclutar expertos del sector privado por misiones de uno a dos años. Este refuerzo busca paliar la pérdida de miles de empleados en 2025 y fortalecer la capacidad de la agencia.
Los trajes espaciales lunares
Los trajes espaciales utilizados para caminar sobre la Luna son mucho más que una simple vestimenta. Protegen a los astronautas de las radiaciones, las temperaturas extremas (de -150°C a +120°C) y los micrometeoritos. También deben permitir suficiente movilidad para recoger muestras o usar herramientas. Los modelos del Apolo eran pesados y rígidos, pero las nuevas versiones, como la de Axiom, integran materiales modernos y tecnologías del siglo XXI, como sensores de salud o guantes mejorados.
El desarrollo de estos trajes es muy difícil porque deben adaptarse a dos entornos: la ingravidez del espacio y la gravedad lunar (un sexto de la de la Tierra). Los ingenieros también tienen que gestionar la alimentación eléctrica, la comunicación y el reciclaje del aire. Cada detalle cuenta, y un simple defecto puede poner en peligro la vida de los astronautas, de ahí las rigurosas pruebas y los muchos años de diseño.
Fuente: Informe de la Oficina del Inspector General de la NASA