El 13 de abril de 2029, el cielo nos ofrecerá una cita astronómica excepcional. El asteroide Apofis pasará tan cerca de nuestro planeta que su distancia será inferior a la de muchos satélites artificiales. Esta proximidad notable lo hará observable a simple vista desde varios continentes, un fenómeno celeste de una rareza absoluta a escala de una vida humana.
El momento de su paso más cercano está previsto alrededor de las 21:45 GMT. En ese momento, Apofis se encontrará a cerca de 32 000 kilómetros de la superficie terrestre. Poco antes, su luminosidad alcanzará un máximo, permitiendo su observación sin instrumentos desde zonas que cuenten con un cielo oscuro en Europa, África y el oeste de Asia. Una aproximación similar para un objeto de esta dimensión, aproximadamente el tamaño de la torre Eiffel, solo ocurre cada varios milenios.
Este encuentro representa un interés mayor para los científicos. La atracción gravitacional de la Tierra podría modificar la rotación y la superficie del asteroide, entregando así informaciones inéditas sobre su composición interna. Para los investigadores, esta configuración constituye una oportunidad sin precedentes de examinar estas transformaciones en directo.
Varias misiones espaciales se preparan además para esta fecha. La Agencia Espacial Europea planifica la misión Ramses, y la NASA reorienta la sonda OSIRIS-APEX para que pueda observar Apofis después de su sobrevuelo terrestre. Estos proyectos tienen como objetivo recoger información sobre las alteraciones provocadas por el paso cerca de nuestro planeta.
Animación que muestra el cambio de órbita de Apofis durante su aproximación a la Tierra en 2029.
Crédito: ESA
Identificado en 2004, Apofis había suscitado inicialmente inquietudes cuando cálculos dejaban entrever un riesgo de colisión, lo que le valió su nombre, tomado de una deidad egipcia del caos y la destrucción. Las observaciones de radar han desde entonces excluido todo peligro de impacto para el próximo siglo, pero el asteroide permanece clasificado como potencialmente peligroso debido a su tamaño y a la proximidad de su órbita.
Para los aficionados, esta aproximación representa una oportunidad excepcional de discernir el desplazamiento del asteroide sobre la bóveda estrellada en solo unos minutos. Planificar una observación desde sitios privilegiados, como las Islas Canarias o el norte de África, puede aumentar las probabilidades de beneficiarse de un cielo perfectamente despejado.
Representación artística de la misión Ramses de la ESA para estudiar Apofis.
Crédito: ESA-Science Office
El evento permitirá aumentar nuestro saber sobre los objetos cercanos a la Tierra y los mecanismos de protección planetaria. Las medidas obtenidas alimentarán la comprensión de la evolución de los asteroides durante sus pasos cerca de los planetas.
Fuente: Agencia Espacial Europea