Adrien - Sábado 25 Abril 2026

💤 ¡Acostarse a horas variables provoca problemas cardíacos graves!

Un equipo de la Universidad de Oulu en Finlandia hizo un seguimiento a más de 3.200 personas nacidas en 1966 durante más de una década. A la edad de 46 años, estos voluntarios llevaron sensores de actividad durante una semana. Así, los científicos obtuvieron mediciones precisas de sus hábitos nocturnos, que luego confrontaron con los datos médicos procedentes de los registros de salud.

Los resultados obtenidos son llamativos. En las personas que duermen menos de ocho horas por noche, unas horas de acostarse muy irregulares duplican la probabilidad de sufrir un evento cardiovascular mayor, como un infarto de miocardio o un accidente cerebrovascular. Por el contrario, un horario de despertar irregular no presentaría la misma influencia sobre la salud cardíaca.


Imagen ilustrativa Unsplash


Esta investigación se distingue de trabajos anteriores al aislar el impacto de tres momentos clave: el acostarse, el levantarse y el punto medio del período de sueño. La investigadora postdoctoral Laura Nauha indica que es la primera vez que estos tres aspectos se examinan de manera independiente y se relacionan con problemas cardíacos graves. Según ella, las observaciones indican que la regularidad de la hora de acostarse, en particular, tiene un impacto significativo sobre el corazón.

La medición del sueño se realizó mediante monitores de actividad, pequeños dispositivos que registran los movimientos para estimar el tiempo pasado en la cama. Este método resulta más fiable que un simple cuestionario. Permitió a los investigadores recopilar información precisa sobre la duración y el momento del descanso para cada participante.

Más allá de las cifras, este estudio recuerda que nuestro organismo aprecia la regularidad. Nuestros ritmos internos, ajustados a la alternancia día-noche, funcionan de manera óptima cuando siguen un horario coherente. Alterar este ritmo con horas de acostarse aleatorias podría, a la larga, desregular algunos procesos biológicos y aumentar la presión sobre el sistema cardiovascular.

Los ritmos circadianos y la salud


Nuestro cuerpo funciona en un ciclo de aproximadamente 24 horas, guiado por un reloj interno situado en el cerebro. Este reloj regula numerosas funciones como la temperatura corporal, la liberación de hormonas y la presión arterial. Se sincroniza principalmente con la luz natural, pero también con nuestros hábitos, como las horas de las comidas o de acostarse.

Cuando nos acostamos a horas muy variables, enviamos señales contradictorias a este reloj interno. Este puede entonces desregularse, un fenómeno a veces denominado "desincronización". Esta desregulación puede perturbar la producción de cortisol, la hormona del estrés, o de melatonina, la hormona del sueño, lo que tiene repercusiones en todo el organismo.


Trabajos sobre el trabajo nocturno ya han demostrado que el desfase de los horarios de sueño aumenta los riesgos de ciertos problemas de salud. La investigación finlandesa extiende esta observación a la vida diaria, incluso sin trabajo por turnos. Indica que la simple irregularidad de la hora de acostarse entre semana o el fin de semana puede ser suficiente para crear un desequilibrio.

Comprender este vínculo abre el camino a soluciones simples. Acostarse más o menos a la misma hora cada noche, incluidos los fines de semana, ayuda a mantener el reloj interno bien ajustado. Esto puede contribuir a una mejor regulación de la tensión arterial y del metabolismo, dos elementos importantes para la salud cardíaca.

Fuente: BMC Cardiovascular Disorders
Ce site fait l'objet d'une déclaration à la CNIL
sous le numéro de dossier 1037632
Informations légales