Visualice esta escena: un vehículo no tripulado, lanzado desde otro avión, capaz a su vez de disparar misiles. No se trata de un escenario de ficción, sino del proyecto X-68A actualmente en desarrollo en Estados Unidos. Este vehículo aéreo encarna una nueva etapa en la evolución de los sistemas autónomos.
El programa LongShot, dirigido por la Defense Advanced Research Projects Agency (DARPA), es el origen de esta máquina. El aparato ha recibido recientemente la designación oficial X-68A. Su objetivo es ampliar el alcance de los cazas permitiéndoles desplegar un misil (o drone - los límites se difuminan entre ambos tipos de artefactos) que actuará como un lanzador adicional en vuelo, al mismo tiempo que aleja a los pilotos de las zonas de peligro.
Representación artística del misil / drone X-68A lanzando sus propios misiles.
Crédito: DARPA/Colie Wertiz
El X-68A se asemeja mucho a un misil de crucero, pero difiere en una función clave: no transporta una ojiva explosiva. Diseñado para ser lanzado desde un avión portador como un F-15, debe luego poder eyectar sus propias armas aire-aire a gran velocidad. Según un responsable del programa citado en un comunicado publicado en febrero, se han logrado avances significativos en el diseño de este artefacto.
Antes de un primer vuelo previsto para finales de año, el aparato está siendo sometido a pruebas. Estos ensayos, que incluyen simulaciones en túnel de viento y evaluaciones de sistemas de paracaídas y lanzamiento, tienen como objetivo garantizar que el drone pueda abandonar su avión portador de forma segura y funcionar como está previsto. El equipo de investigación trabaja para reducir los riesgos asociados a este despliegue aéreo.
Este enfoque está diseñado para ser compatible con diferentes tipos de aviones, ya sean cazas o bombarderos. La DARPA, que también contribuyó al desarrollo del vehículo espacial reutilizable X-37, aplica aquí su experiencia para la aviación militar.
Estos avances técnicos podrían modificar la forma en que se llevan a cabo las operaciones aéreas en el futuro. La integración de tales sistemas podría añadir capacidades ampliadas a los aviones actuales mientras se preserva la seguridad de las tripulaciones. El éxito de los próximos vuelos de prueba será determinante para la continuidad del programa.
Esbozo del vehículo aéreo no tripulado del programa LongShot.
Crédito: DARPA/Colie Wertiz
La DARPA
La Defense Advanced Research Projects Agency es una agencia del departamento de Defensa estadounidense encargada de desarrollar tecnologías disruptivas. Su funcionamiento se basa en financiar proyectos audaces, a menudo en la frontera entre la ciencia y la ingeniería, con el objetivo de crear avances capaces de cambiar las reglas del juego.
El programa LongShot ilustra perfectamente esta misión. Al trabajar en un drone lanzamisiles, la DARPA está examinando un concepto de un nuevo género. La agencia no se limita a mejorar lo existente; imagina sistemas completamente nuevos, asumiendo riesgos calculados sobre tecnologías no probadas.
Históricamente, los trabajos de la DARPA han conducido a inventos importantes que han trascendido el ámbito militar. El antecesor de Internet, la red ARPANET, nació en sus laboratorios. Asimismo, los avances en robótica, inteligencia artificial o materiales avanzados a menudo tienen sus raíces en sus programas de investigación.
El proceso de innovación sigue generalmente un ciclo: identificación de una necesidad estratégica, diseño de soluciones radicales, y luego pruebas y validación. En caso de éxito, la tecnología se transfiere a las fuerzas armadas o a la industria. Este método permite mantener una ventaja tecnológica.
Fuente: Defense Advanced Research Projects Agency